lunes, 27 de mayo de 2013

La oración de Taizé en Codorniz

Domingo 26 de Mayo de 2013, Domingo de la Santísima Trinidad, Domingo elegido para celebrar la última de las oraciones de Taizé de este curso en Codorniz. 

25 personas nos reunimos para orar al Señor, hacer comunión y continuar con una historia preciosa en este arciprestazgo, que es la historia de la oración de Taizé a lo largo de más de 15 años. No solo se recuerda a ese grupo de jóvenes de nuestro arciprestazgo que asistieron con el grupo de jóvenes de la Diócesis a ese lugar llamado Taizé en Francia,fuente del ecumenismo, no solo recordamos esa peregrinación, sino un elemento más de la comunión en nuestro arciprestazgo entre sí, que corre el riesgo de perderse si no hacemos unos y otros algo por mantenerlo, potenciarlo y valorarlo más.


La oración de Taizé se venía celebrando el último Domingo de cada mes, en una parroquia distinta de nuestro Arciprestazgo, eran los jóvenes organizados de nuestro arciprestazgo quien lo preparaba, lo animaba y lo dirigía, asistiendo en aquellos primeros años en masa (hasta 70 jóvenes han llegado a celebra Taizé). Este último curso hemos tenido Taizé en Coca, Navas de Oro, Santa María, Santiuste y Codorniz, cinco meses, cinco parroquias, cinco encuentros en los que nos hemos reunido para rezar como arciprestazgo. Lo siguen preparando los jóvenes, lo siguen animando y algunas veces dirigiendo..., los mismos por otra parte desde hace muchos años, con alguna excepción, aunque son más los mayores que acudimos que los propios jóvenes; y la verdad que nos viene bien por una parte, pero nos da pena por otra de tener que dejarlo por falta de interés de quienes tendrían que estar, que son nuestros jóvenes. Me diréis, esto pasa en general en el resto de nuestras parroquias y con nuestros jóvenes..., pues si es verdad. Pero creo que no tenemos que conformarnos y caer en este derrotismo, pasotismo, nostalgia, desinterés o como cada uno lo quiera denominar, mirándose primero así mismo claro, creo que tenemos que, unos y otros, ser más originales, creativos, animadores, creyentes y ponernos a la obra. Las cosas cuando se pierden, se pierden, y volver a recuperar las cuesta. Es esta una llamada de atención ante el peligro de desaparición de la Oración de Taizé en nuestro arciprestazgo. Creo que los sacerdotes, también podemos hacer algo más. 
Feliz verano a todos. (Paco, párroco de Upa Coca y arcipreste)
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